Había una vez, un chico llamado Jorge que vivía en un lugar muy pobre ya que su familia poseía de una escasez económica. Jorge tenía 14 años de edad e iba a un colegio privado pero él por ser buen estudiante estaba becado. En las clases había un ambiente incómodo para Jorge ya que él se sentía inferior a sus otros compañeros por no poseer la misma posición socio económica que la de sus amigos. Sus mismos compañeros lo invitaban a fiestas como reuniones pero Jorge casi nunca asistía por ese complejo interior que lo hacía sentir mal.
Un día, un amigo que tenía mucho dinero pero sin embargo transmitía transparencia en su vida y humildad, habló con Jorge ya que lo veía diferente al resto en su forma de relacionarse con los demás y Jorge le contó su problema. Este amigo le aconsejó a Jorge diciéndole de que el dinero no hace a la persona y que así tenga o no dinero todos debemos ser auténticos y orgullosos de nuestra vida que nos ha sido dada por Dios. Jorge se quedó pensando con estas palabras de consuelo que le dijo su amigo y se dio cuenta de que su amigo tenía razón y que él no podía seguir viviendo así.
Al día siguiente en la clase de lenguaje, Jorge decidió pararse al frente de la clase y les comentó a todos sus compañeros sobre la situación que estaba enfrentando en su vida y como ahora está dispuesto a cambiar su forma de ver la realidad. Al terminar de hablar, sus compañeros se pararon y le aplaudieron por 1 minuto para apoyarlo y darle ánimo en toda circunstancia de su vida. Dentro de unos meses, los amigos de clase de Jorge lo nombraron como el compañero más solidario del curso aparte que terminó venciendo sus complejos y se sintió plenamente realizado por el resto de su vida. FIN
La aptitud de Jorge de escuchar los cosejos y querer cambiar es la que hay que tomar en la vida cuando uno esta mal. Siempre analiza los consejos que te dan, si son correctos y concuerdan con tu escala de valores hay que tumarlos sin titubiar.
ResponderEliminar